El tiempo de la Hora española como concepto


Ayer dijimos que el español no concibió el tiempo jurídico en cuanto no lo había hipotecado a un señor feudal, lo cual favoreció el proyecto de vida que se perfilaba con el tiempo propio. Esto proporcionaba al español una singular idiosincrasia, el espíritu de la frontera, de la cual ya hemos hablado en alguna ocasión. En realidad, el español en sí, en sus afectos interiores-exteriores es un colono en cuanto quiere ser propietario de su tierra de su vivienda, pero ha perdido ese espíritu autónomo y aventurero que conformaba el alma durante los tiempos de la reconquista. Tantos años de lucha para recobrar un territorio, sea de donde sea, nos ha dejado exhaustos y lo único que se pretende es la estabilidad, como ya decíamos en alguna parte con aquello del estanco.

De todas formas, el carácter del tiempo propio todavía lo mantenemos y por ahí está la esperanza de nuestro pueblo, al margen de nacionalidades y lenguas, es decir, el concepto de la hora española. Entonces, partiendo de la base de que en España no existió un feudalismo que propiciara el vasallaje y que la idea de castas era más bien relativa en cuanto se pergeñaban para la misión de la reconquista, los poderes absolutos como la Monarquía y la Iglesia se relativizaban en relación al pueblo, es decir, existía una franja que separaba dos realidades temporales. Si la Iglesia tenía su tiempo monacal, del que ya hemos hablado, y la corte elaboraba un tiempo de sus labores de estado, no así el pueblo que en su mayoría estaba compuesto por dos tercios del sector servicios y un tercio del sector agrícola. Sorprenden estos datos extraídos de P. Anderson de El Estado absolutista, donde explica que en España, debido a la afluencia del oro de las colonias en el siglo XVI y XVII, se constituyó un crecimiento desproporcionado del sector servicio en detrimento del sector agrícola.  En el sector servicio o terciario no existía el tiempo de la medición sino el tiempo de la flexibilidad, ya que cualquier viajero y por el estado de las comunicaciones en España sufría una odisea alcanzar su destino, por lo agreste de la orografía. Además esto suponía un tiempo de espera amplio, y por lo tanto un tiempo relacional, donde los viajeros conversaban ampliamente y se formaban relaciones en base a la filia hispana. Así, aquel afecto de sentir el tiempo como propio del colonizador, se terminó de forjar en las fondas, ventas y hospederías de nuestro territorio español. Creo que todos los españoles de cualquier signo, nacionalidad o lenguaje hemos querido montar un bar y yo todavía lo pienso. De hecho el stand de Baselworld que queremos montar en Basilea va a ser una de estas fondas con jabuguito, tintorro y pan amb tomaca. No sé si venderemos relojes, pero que se van a enterar de lo que es la hora española, de eso sí que estoy seguro.

Digamos que los arquetipos o afectos del tiempo de la hora española son, tiempo propio, marcada idea de propiedad, improvisación, ausencia de castas y cierto espíritu anarquista o por lo menos no estar de acuerdo con los poderes absolutos, tendencia al sector servicio en lugar de la producción de ahí nuestro innato espíritu diligente y servicial, flexibilidad en el concepto del tiempo, uso de la intución mas que de la razón lógica, imaginación en la solución de los problemas. Así todos estos afectos se forman en un territorio que están debajo o dentro de lo que podemos llamar el concepto de la hora española, conteniendo una realidad que da forma a esta noción común en todos los habitantes de nuestra querida España. Por eso, me produce mucha gracia observar que todos estos afectos subyacen en todas, absolutamente todas las gentes que pueblan esta piel de toro, al margen de lo político e ideológico. Si algo verdaderamente nos une es este concepto del tiempo como es la hora española que ha devenido histórico a través de la síntesis de estos afectos comunes que contienen una realidad exterior-interior.  

De todas formas, si queréis profundizar en el concepto filosófico de la Hora española os paso el enlace del blog del surfista, donde hay varios posts sobre esta noción.

Creo que con estos dos posts hemos añadido algo más al concepto de Hora española. Así que vamos a dejar aquí el asunto, ya que el lunes nos vamos a Laussane Susa y yo a la feria que allí se realiza. Por lo tanto, mañana os paso el enlace y mas o menos os explico de qué va. Entonces, hasta mañana amigos EXTátic@s

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  1. EXTático » Una teoría sociológica en relación al tiempo - [...] Bueno hasta aquí mi esbozo de una teoría social de lo temporal, que se me ocurre después de ver …

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