El problema de la innovación en España

Hoy en un artículo que aparece en El País Antón Costas habla sobre la innovación en España. A pesar de que es un tema recurrente en los foros y diálogos económicos, sigue trayendo cola a la hora de su análisis. En principio, Costas explica que muchos de los entendidos dan la culpa a la deficiente educación de los técnicos, científicos y profesioanles cualificados para ello. No cabe duda que la importancia de la innovación en la productividad y competitividad de la empresa española es básica y eso se refleja en la calidad de la educación. Pero ¿de qué sirve si los empresarios no consideran la innovación como básica dentro del futuro de cada empresa? La conclusión que llega Costas es que la culpa no es de los técnicos y profesionales que no tienen capacidad creativa sino más bien de los empresarios y emprendedores que no demandan esta tarea innovadora para sus productos.

A mi juicio el problema hay que afrontarlo desde la base del pensamiento laboral español en todos los aspectos. Aquí me gustaría exponer el fácil recurso de que arquetípicamente España es un país fenicio, donde el mercado se comprende desde un punto de vista de transacción rápida. Ni el empresario pretende extender su mentalidad más allá de lo que vende ni los profesionales creen ver posibilidades en su trabajo, ya que pretenden una remuneración rápida por sus servicios, es decir, un salario máximo porque son lo que son. Si un manufacturero vende su mercancía ¿para qué necesita innovación? Desde este punto de vista se comprende el mercado desde el ahora, un presente instantáneo que va a ser contínuo, pero ya se ve lo que ha sido en la realidad. Por otra parte, los profesionales técnicos no tienen ningún tipo de motivación si están asalariados. Con una paga fija, sin estímulo monetario, no comprenden que la base de su formación permanente es un valor añadido pero para ellos mismos, sin la pretensión de ser valorados por otros, porque desgraciadamente en España eso no sucede y somos incapaces de trasmitirlo incluso al empleado que lo vale. Eso sí, para cortar las alas al que despunta dentro de una empresa somos únicos.

He visto muy pocas empresas en Alcoy que innoven y si lo han hecho han dejado en el fondo del saco ese proyecto. Por ejemplo, hablando del tema con un amigo mío empresario me señaló que ellos habían diseñado un pijama para bebés que permite alertar por una posible muerte súbita, que tiene cierta frecuencia en bebés. El problema es que no lo vieron viable y debían de invertir mucho en eso para sacar este producto al mercado. Esto es una confirmación de que el Estado solo le interesa lo político como decía C.Smitt y esto viene a colación por la solución que da Costas sobre el problema de la innovación en España. De todas formas si se entra en la web de Aitex parece que estamos a la cabeza mundial en cuanto a I+D, pero que yo sepa solo se ha desarrollado un proyecto con viabilidad y gracias al capital riesgo. Espero que mientras escribo esto ya no se haya tragado la tierra a esa empresa.

Costas explica que la solución no está en una política de exenciones fiscales, sino en una política estratégica entre el sector público, el financiero (capital riesgo) y los emprendedores. Después de mi paso por Andalucía donde un emprendedor y su mujer tienen que pasarlas canutas sin ayudas del Estado con casa hipotecada por la mentira del ICO y ver como sus conciudadanos reciben mes tras mes las ayudas del PER sin saber lo que es el campo, pues la verdad, soy más agorista que nunca o presurista como me gusta definirme conceptualmente. Con respecto al capital riesgo es la mayor mentira que existe. Eso es como el chollo de “no pague usted hasta dentro de un año que poco a poco le subiremos las letras”. Cuando te has dado cuenta la compañía está en manos de gente que de relojes solo saben la marca del que llevan puesto.

Para mí la respuesta al problema de la innovación solo está en el emprendedor empresario que comprende desde su actividad que el cambio es la solución y que se basa en la creatividad. El problema es que está solo, pero si existiera una corporación de empresarios que se ayudaran mutuamente en horas, trabajo de campo, compartir información, ayuda en la investigación del desarrollo de productos con programas, como una sinergia empresarial donde al final la idea-producto no es solo de una empresa sino de varias, esto sería una buena solución, aunque para ello deberíamos de desprendernos un poco de nuestros egos. Algo de esto hemos hecho ya con algunas de nuestras empresas que colaboran con nosotros, que me gustaría comentar muy detenidamente en un post dedicado para ello.

Un saludo amigos EXTátic@s

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