EL tiempo relativo en Newton

El tiempo relativo en Newton pertenece al vulgo, a los no instruidos, ya que el tiempo  como conocimiento en su realidad absoluta matemática, pertenecía a los astrónomos. El tiempo absoluto es físico y matemático, con lo cual cualquier principio de subjetividad no es causa para una hipótesis, ya que el tiempo relativo es vulgar y aparente.

El tiempo absoluto en Newton es asunto de los números reales de la matemática y del movimiento físico de un punto sobre una recta, desde el infinito y hacia el infinito. A pesar de  desligarse de la especulación y de la hipótesis, el tiempo absoluto de Newton se identifica con la eternidad y esta es Dios como afirma en el escolio general de los Principia. Para Newton, Dios es eterno e infinito él mismo y a él pertenece la duración y el espacio, porque perdura eternamente siempre presente. Es decir, si para Newton no se deben de admitir más causas de las que sean verdaderas y suficientes para explicar los fenómenos, el tiempo relativo es aparente, porque no se puede expresar desde una verdad matemática. Solo el tiempo absoluto lo sería si es revelado por una verdad matemática y física, como intenta demostrar a través de los números reales y el movimiento lineal.

Entonces, si el tiempo absoluto pertenece a la verdad necesaria de la matemática, entonces ¿el Dios de Newton es una ecuación? Si la hipótesis no son imaginadas en el pensamiento de Newton, sea por metafísica y por física o cualidades ocultas, ya que su filosofía experimental como él llama, explica las proposiciones que se deducen del movimiento, el tiempo desde la perspectiva de lo absoluto e identificado con Dios, no deja de ser una hipótesis, y por tanto, no existe. En realidad, el tiempo en Newton desde la perspectiva de la duración y eternidad absoluta que identifica con Dios, está fuera de los fenómenos y de las verdades que pueden ser explicadas experimentalmente. Para Newton, Dios, y por lo tanto, el tiempo absoluto es una verdad necesaria que existe siempre, pero que no demuestra como con las leyes del movimiento. La analogía que presenta, para comprender los modos de Dios, es la del ciego que no tiene idea de los colores, donde nosotros no los entendemos. Una analogía que la misma escolástica hubiera firmado para sí. Por ello, incluso explica que las cosas que existen en los lugares y el tiempo son debidos a la voluntad de Dios necesariamente. Al final de todo su discurso experimental, el origen del tiempo está en Dios, en la misma hipótesis del absoluto.

Si el tiempo es una realidad necesaria e hipotética para Newton en su vertiente absoluta, el tiempo relativo, siendo hipotético será la versión posible y teórica de la realidad convencional. El vulgo practica el tiempo relativo desde un punto de vista confuso, aunque en el fondo no abandona la misma precariedad del tiempo absoluto, en cuanto las dos clases de tiempo son manifestaciones inexistentes de algo que se pueda definir, dentro de las proposiciones de la matemática pura. El tiempo que se identifica con Dios no deja de ser en el fondo una mera especulación contradictoria dentro del pensamiento de Newton.

El tiempo relativo de Newton es el que usa la gente, el vulgo para medir con la ecuación vulgar del tiempo, explica en el escolio de sus definiciones en los Principia, los días, las horas, los minutos, que además confunden con el tiempo absoluto. Ese tiempo relativo y medido por las gentes es irregular, ya que el tiempo de los días no es igual, debido a que la duración no es absoluta y los movimientos de las medidas sensibles son desiguales. El problema no es tanto que el tiempo sea relativo o no, sino más bien como explica Newton, que el tiempo relativo de la medición se ha confundido con el tiempo absoluto. La mayoría de la gente confunde lo hipotético del tiempo medido relativo con lo absoluto, cuando en realidad el tiempo convencional es solo posibilidad y más aún, es relativo incluso en la medición. El mismo Newton ya dejó entrever el planteamiento de la relatividad y del tiempo propio con su noción del tiempo relativo de la gente

Por tanto, si el tiempo absoluto no existe o si existe es una hipótesis vinculada a lo no experimental, ¿por qué se continúa pensando que el tiempo absoluto se puede medir? ¿O por qué no se entiende que el tiempo relativo pertenece incluso al reloj que retrasa, al exacto o al biológico? Es debido a que todavía no hemos abandonado nuestra idea de necesidad, ya que lo posible todavía es pavoroso. Es lo incierto del futuro y la angustia de lo posible. En cierta forma, la medición exacta de un reloj nos ofrece la seguridad de lo regular y la certeza que las agujas van a marcar la misma hora, cuando hasta el mismo Newton explicaba que las mediciones de los relojes eran aparentes, hipotéticas y relativas. Siempre el miedo a no ser, ya que el ser de lo medido equivaldría al ser absoluto y lo que somos es la posibilidad incierta de ser nosotros mismos.

2 Comentarios

  1. Que buen post!!
    pero no lo pude terminar de leer por la letrita en blanco en fondo negro

    Responder
  2. @chamo:
    Me alegro que te haya gustado el post. Sí que es verdad que cuesta leer, pero son las cosas del diseño :)

    Responder

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>