El principio de lo malo es el temor y la amenaza.

Dice Espinosa que el mal y el bien no existen, lo que existe es lo malo y lo bueno. Para formular su interesante teoría del mal se basa en una ontología del cuerpo. Para Espinosa el cuerpo es una cosa singular que está en movimiento o en reposo. Este cuerpo puede ser un individuo unitario o un individuo de individuos, como una cosa singular que puede ser compuesta y también llamada cuerpo. Con respecto al ser social el individuo compuesto se llama multitudo.

Espinosa piensa que todas las cosas singulares perseveran en su ser gracias al deseo o al conatus, lo que implica movimiento y acción. El no ser es lo contrario, la inacción y el no querer perseverar en el ser. Por tanto, el cuerpo que persevera en el ser sea de un individuo compuesto o unitario es el que tiene un gran conatus, que implica una gran actividad, movimiento y deseo. Para Espinosa, lo bueno entonces es lo que permite que esta relación de movimiento, deseo y actividad persista en la relación de todas las partes. Por el contrario, lo malo es lo que introduce la discordia, la ruptura, la inacción y la ausencia de conatus.

El mayor principio de lo bueno es la razón. Es motivo de concordia de acción y de movimiento manteniendo unido el cuerpo tanto del individuo singular como el del individuo compuesto. Para una ontología de lo social, la razón siempre ha sido motivo de concordia desde los griegos, y sobre todo, de Aristóteles que pensaba que el logos era el fundamento de lo político, ya que con ella se podría alcanzar la virtud del término medio. Para lo malo, Espinosa enumera una serie de afecciones que son negativas, como la tristeza, la melancolía, la envidia el odio, que impiden al alma pensar y que pueda utilizar su logos para elaborar su máxima actividad y movimiento, su creatividad tanto como individuo singular o como multitudo. Entonces, ¿cuál sería la mayor afección que impide pensar, y sobre todo, moverse como actividad de deseo? Sin duda el temor.

En el origen de los dos mayores individuos compuestos o cuerpos espinosistas, el Estado y la religión, se encuentra el temor, la amenaza pura al deseo de pensar o de ser sí mismo. El Estado fue creado bajo la imposición de diversas formas de tributos e impuestos mediante la fuerza del poder despótico que legitima la coacción manteniendo el monopolio de la violencia, como explicaría Max Weber. No ha cambiado prácticamente nada esta definición, ya que desde que nacemos estamos coaccionados por el imposición a vivir dentro de las normas del Estado, amenazados por un modo ideológico de pensar dentro de ese cuerpo, y constantemente aterrorizados por la posible trasgresión de la tributación al Estado. El mismo individuo compuesto atemoriza a sus individuos simples, con lo cual el deseo y el movimiento se rompen gracias al principio de lo malo, el temor sinónimo de amenaza.

Lo mismo ocurre con la religión. La religión surge como un cuerpo de organización social primitiva a partir de una imposición de normas, reglas y axiomas en su parte más primitiva. De un modo más avanzado es el dominio por el temor al castigo azuzado por el poder despótico de los sacerdotes, para controlar a través del miedo la irracionalidad supuesta del hombre. El temor al juicio de Dios como una amenaza constante en la vida del sujeto individual condiciona a este a una vida vivida bajo el terror del castigo eterno, sin la posibilidad de ser libre en esta vida ni en aquella en caso de que se gane el premio eterno por unos años de vivir aterrorizado. Es decir, lo que debe de ser el principio del bien resulta que utiliza el terror y la amenaza para dirigir la existencia individual gajo el principio de lo malo.

Lo mismo sucede con otros cuerpos como la cultura y la familia, que ya se encargó Freud de analizar los porqués del terror neurótico del cuerpo familiar y cultural y después de él Reich, Marcuse, Horney, From, entre muchos otros. La premisa en que mas o menos todos coincidían es en la idea de que la amenaza, la imposición el dogma intolerante condiciona la existencia humana, produciendo unas desafectos para uno mismo y para el otro, que rompen la actividad del cuerpo tal y como pensaría Espinosa al respecto. El desafecto del temor y de la amenaza rompe el ser social y el ser individual en la propia autoestima, lo que inhibe el deseo o el querer perseverar en el ser, sea social o del uno mismo.

Si bien no existe el mal, sí existe la maldad que es la cualidad de lo malo y su principio es la amenaza y el temor impuesto al otro y a los otros por cabezas o rostros de un cuerpo patógeno. Posiblemente es el cáncer de lo social e individual corpóreo que hace que sus individuos se reproduzcan sin cohesión ni interrelación, unidos por la coacción del que se impone como una forma de poder y dominio por el terror, sea por poseer los medios represivos, sea por imposiciones ultraterrenales, culturales o familiares.

El problema es que de todas las afecciones que pueden ser virulentas, según la perspectiva espinosiana, es la amenaza la que atenta directamente a la libertad del individuo y del mismo cuerpo social, ya que inhibe la actividad y la creatividad anulando la existencia. Un individuo o un cuerpo que amenaza a otro hace de su principio la maldad, y por ello, es a la vez Estado, Religión, Cultura, Familia como cuerpos patógenos y enfermos que intentan romper la armonía y el movimiento del cuerpo en que se basa el principio de lo bueno, que es la razón..

Así, para que un cuerpo funcione tiene que basarse en la razón y la libertad entendida desde la propia razón. Estos serían los principios de lo bueno, donde se deberían de mover los parámetros existenciales del cuerpo social y del individual subjetivo. Ello supondría un aumento de la autoestima, tanto por parte de la multitudo y del sí mismo como yo propio. La conclusión sería la razón y la libertad contra la amenaza y el temor, como una nueva lucha entre el bien y el mal definidos desde otro punto de vista, un maniqueísmo mucho mas moderno y actualizado

4 Comentarios

  1. Pues la verdad que filosofia poco entiendo , soy un ingeniero y siempre decian que la diferencia entre un abogado y un Ingeniero es que el primero se entiende por letras y el segundo por esquemas.
    Viendo el escorpion negro y hablando de malo y bueno te digo lo que decia un militar Irani , el escorpion te pica no por considerate como su enemigo , su forma de ser es asi.

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  2. @david
    En realidad fue Manes el primer profeta que explicó una doctrina del bien en oposición al mal, que por cierto era de origen persa.
    Es la lucha de dos principios opuestos, en este caso lo bueno contra lo malo. Si prevalece la razón el cuerpo se une. Si prevalece lo malo la discordia, la desunión será el fruto de la amenaza y el temor.
    Gran pensador este persa 😉

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  3. Pues no sabia que fuese de Manes, crei que era de Zaradustra, la primera religion monoteista, y data de 3500€ , Niche tiene un libro sobre este filosofo persa o profeta en su tiempo, asi hablom zaradustra.
    Donde el mal parecia como un caballo negro y el buien como un toro blanco y se lucharon varios dias , hasta que por fin gano el Toro.creian en 3 cosas , pensar bien , hablar bien y obrar bien, fue durante muchos años la religion del imprerio persa, y lo curioso es que el simbolo es Mazda se usa actualmente como el simbolo de la aviacion en muchos paises del mundo entre ellos España , que fue elegido por Victoria Eugenia , aun que mucho diran que fue un simbolo egipcio, pero el simbolo persa , la bandera tricolor y el leon de persia , se considera como los simbolos mas antuguos del mundo, la bandera y el leon , no hay referncia de simbolologia mas antiguio el el leon de persia , curoso que proceden el Ecbatana o Hamadan actual , que tambien es la ciudad mas antiguo del mundo, no equivoquemos la ciuad con el pueblo.
    Lo siento si no me expreso bien ya que la filosofia no es mi fuerte, y hablar por encima del bachillerato me cuesta

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  4. david:
    Gracias david, ha sido muy instructivo tu post y te has expresado correctamente.
    Interesantísma la explicación del logo de Mazda y su origen así como las tres reglas de la cultura persa. Gran acierto esa normativa de conducta básica.
    El Así habló Zaratrustra es de obligada lectura a quien le guste la filosofía.

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