Yo=(f)t o yo funciono

Yo funciono

El yo es una función donde la interpretación del tiempo es una variable de esa función que la determina y limita. Así, el yo equivale a tiempo, pero a la vez a espacio funcionalizado. Ese espacio/tiempo funcionalizado se expresa por elipsores, conceptores, contextores y conectores, que es el yo como función. La base de la función es la relación comprendida como tiempo propio.

Esa base de la función es el conector. El conector es la relación y esta relación es recíproca y reflexiva, unidireccional y bidireccional, sistémica y estructural, rizomática y arbórea, simpática y de conveniencia, intuición o plano de pensamiento. Forma parte de la función donde el yo es tiempo, donde hay un yo que se define por sí mismo y coincide con el nombre propio y que a la vez es tiempo, ya que esta variable es su expresión. Por tanto, yo=f (t)= ->t, donde yo se sustituye por el nombre propio y se comprende como relación o conector. La relación, si es recíproca, otorga el concepto de tiempo ya que el yo comprende que es un yo que piensa en un yo que antes era y ahora es. Se convierte en reflexivo.

Primeramente la función es un punto con un conector. El hecho de ser un punto implica que puede haber una línea. El punto es la primera expresión del espacio, que se convierte en tiempo en cuanto que este punto se comprende como yo. El punto es espacio/tiempo de consciencia, que tiene una relación o un conector con el plano en cuanto lo ha limitado y en cuanto puede conectar. Es el punto de vista de Leibniz.

Espiral de densificación

El punto inicial es una creación espontánea de la actividad del yo entendida como relación. La misma relación es la actividad espontánea que da lugar a ese yo, que se hace consciente en cuanto comprende que es tiempo. La implicación del yo funciono o yo relaciono la memoria, la acción y el límite como tiempo, es la comprensión de esta función, que depende reflexivamente de la misma relación. Es la doble flecha la relación expresada como tiempo  (<- ->)t.

Del surgimiento del punto inicial como primer elipsor que se convierte en función, aparecen una cantidad de puntos como conceptos que se densifican, aumentando la función del concepto en multifunciones o funciones polivalentes que dan lugar al contexto o contextor, es la explosión metafísica del yo. Puntos, líneas, espirales, membranas, expresan estas funciones en como espacio/tiempo del yo funcionalizado dentro del infinito limitado

La función es un elipsor, un concepto o conceptor, un contexto o contextor o un conector. Todas las funciones están relacionadas entre sí por los conectores, que son vías de relación y movimiento real de la previsión. Esos conectores tienen una disposición que les permite sostener el entramado, que se va formando a través de la variable tiempo como yo propio. Los conectores sostienen y permiten cambiar las variedades y variables para una nueva disposición. La función del tiempo propio es la que origina los trazos proyectivos y de proyección del propio espacio topológico. Una previsión del espacio que puede ser tanto de significado como geométrica, intensiva o extensiva, de relación o de conexión. El espacio es una limitación como magnitud, actividad, significado y espontaneidad entendido dentro del tiempo propio debido a la previsión.

previsión

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